La “contienda” electoral en el Estadio Azteca

El pasado viernes 8 de junio, la selección mexicana de futbol se enfrentó de local a la selección de Guyana en su primer partido de eliminatoria rumbo al mundial 2014 de la especialidad. Un partido sin relevancia no obstante su carácter oficial y sin embargo, el verdadero encuentro se llevó a cabo en las tribunas del estadio: el movimiento #YoSoy132 y los acarreados del priísta Enrique Peña Nieto.


Los aficionados al futbol quedaron en un literal fuego cruzado entre los grupos que se manifestaban en contra del candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, y aquellos que fueron acarreados por éste desde el Estado de México. Y es que, como todo parece indicar, estos últimos tuvieron los recursos y las facilidades del PRI y la administración del Estadio para ingresar a la justa deportiva el mismo día en que el priísta había manifestado su “agradecimiento” a sus equipos de redes sociales por el “esfuerzo” desempeñado hasta la fecha. Lo que algunas fuentes indicaron en realidad, fue la reprimenda del priísta por la incapacidad de sus “clickers” para contener las críticas y los “topics” adversos; una crítica que, al parecer, llegó más allá de las redes sociales.

En este contexto, Peña Nieto habría tomado medidas. En conocimiento de que los grupos de jóvenes contrarios a su candidatura irían al encuentro de futbol a manifestar su rechazo, las redes de operación del priísta ya se habrían movilizado para contrarrestar su efecto. Un twit de la cuenta @Anonymus así lo muestra. Ella ilustra un diálogo en Facebook de las cuentas rule.cruz, ale.garcia.754 y melisa.aguero:

Llegada la tarde del viernes arribaron al Estadio Azteca al menos 314 camiones con 40 personas cada una, provenientes del Estado de México, así como 350 vehículos particulares y un total de trece a 16 mil personas, según información del delegado en Coyoacán. La misma fuente informó a su vez de 16 mil cortesías que aparentemente había distribuído la administración del Estadio Azteca a los grupos acarreados por el PRI. Al final, se calcula, la movilización de los porros habría tenido un costo de aproximadamente 6 millones de pesos.

Por otro lado, el apoyo a Peña Nieto no terminó en la movilización desde el Estado de México. Por primera vez, una transmisión de futbol cerró cámara a la cancha sin tomar aspectos de la tribuna y usó el sonido ambiente en lugar del audio en vivo del que sobresalían los gritos de “Peña Puto”. Asimismo, hubo retiro de celulares en la tribuna, así como pancartas y una monumental camiseta que identificaba a los miembros del movimiento anti-Peña. El resultado de todo fue el enfrentamiento entre los jóvenes del movimiento #YoSoy132 y los grupos de activistas acarreados por el PRI.

Peña Nieto, sin duda, no sólo habría llamado la atención a sus “clickers” de internet por haberse dejado intimidad por los jóvenes simpatizantes de AMLO, sino también, a sus operadores políticos. La orden: apagar la movilización en su contra a como diera lugar, más aún, cuando en los medios de comunicación y en las redes sociales corría como lumbre la información relativa a la nota publicada por el periódico británico The Guardian y las declaraciones de Laura Barranco en MVS Radio, ambas en apoyo a la versión de presúntas operaciones entre la empresa Televisa y Enrique Peña Nieto, así como, en contra de la campaña presidencial del líder de la izquierda Andrés Manuel López Obrador en 2005.

Más actos de violencia se repotaron posteriormente en las inmediaciones del Estadio y desde entonces, en las concentraciones de jóvenes afines al movimiento #YoSoy132 en las afueras del metro Revolución en la Ciudad de México. En respuesta al clima de violencia, por demás acentuado a través de la radio y la televisión, el pasado martes un grupo de jóvenes lanzó piedras en contra de la camioneta en que viajaba el candidato del PRI.

Los grupos políticos en torno a la elección de este 1 de julio continúan elevando los ánimos de la población en un momento en que el PRI y el PRD tácitamente se disputan el triunfo en torno a la recta final del proceso.

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