Conago: reconocimiento incómodo

A raíz de la última reunión ordinaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) se dio la noticia de que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a través de su representante, Héctor Hernández, reconocía el triunfo de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, analizando el video se encuentran matices importantes que son pasados por alto.


¿Hubo un reconocimiento del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón a Enrique Peña Nieto como presidente de México? Ebrard mismo negó dicha posibilidad y el video con la declaración de su enviado parece dejar en claro que la postura del titular del gobierno capitalino no reconoce pero tampoco niega la “niega la evidencia disponible de los resultados electorales”.

Una ambigüedad que molesta a la izquierda lopezobradorista que, sin duda, esperaría una descalificación amplia del proceso, tal y como ellos pretenden. En su lugar, las palabras del enviado de Ebrard Casaubón a la reunión de la CONAGO no dejan lugar a dudas.

Por una parte, Héctor Hernández, representante de Ebrard Casaubón afirma: “…no hay ningún inconveniente en reconocer cuáles son los hechos; que hay un candidato que de acuerdo con los resultados disponibles, es el que mayor número de votos tiene a su favor”. Perogrullo resulta enfatizar que hay una aceptación de “los hechos disponibles” y que colocan al frente a un candidato. En este punto sendas editoriales dejan la evidencia y comienzan con la opinión o la calificación de la postura de Ebrard.

Sin embargo, más adelante, el representante del jefe de Gobierno del Distrito Federal señala “…que hay que preservar los derechos de otras y de otros que compitieron; y que hay instancias que están todavía en proceso y que tendrán la última palabra sobre quién es el presidente electo de este país. Esa es la instrucción que tengo del señor jefe de Gobierno”.

Lo anterior, aunado al señalamiento de inicio en la intervención de Héctor Hernández, relativa a que el documento no está lo “suficientemente trabajado”, parecen indicar que hay acuerdo en la forma general del documento; hay acuerdo en admitir los hechos que colocan al frente a un “candidato”, tal es la palabra que se usa y se señala que hay “instancias en proceso” que según sus tiempos determinarán al “presidente electo”.

Ebrard, a través de su representante, no utiliza la palabra “presidente electo” para referirse a Enrique Peña Nieto. No hay, por lo tanto, una aceptación de los resultados sino sólo de los “hechos disponibles”. El proceso, para Ebrard, no ha terminado aún, tal y como lo referiría posteriormente en su aclaración.

El hecho de que se sesgue el contenido de la declaración de Héctor Hernández, refleja un interés por cerrar dicho proceso. Por generar el ambiente mediático para la legitimación de la candidatura de Peña Nieto, impugnada por el bloque de la izquierda unida.

Ebrard media en una tensión que propende constantemente a arrastrarlo a uno de los extremos de la lucha mediática y requerirá de todo su talento e inteligencia política para salvar dicho escenario sin mayores consecuencias. Por lo pronto y en voz de su representante, Ebrard Casaubón llevó a cabo un reconocimiento incómodo para quienes anhelan dejar atrás el tema de las irregularidades y dar un golpe de gracia a la izquierda: reconoció que el proceso está por definirse y que aún sigue en juego la figura de presidente electo de los mexicanos.

Ver Video: Intervención de Héctor Hernández

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