Mythos
“Comienzo por glorificar con mi canto a Deméter, la de hermosa cabellera y a su esbelta hija a quien Aidoneo arrebató. Así lo concedió Zeus de grave tronar que de lejos ve, cuando, apartada de Deméter la chrysáoros, ufana de sus frutos, jugaba con las hijas de Océano de pronunciado seno en el prado mullido recogiendo flores; rosas, azafrán, violetas preciosas, iris, jacinto y narciso, el que crió Gaia por voluntad de Zeus como engaño para la doncella, botón de flor, y así agradar a a Polydéktes“.
“Pero entonces se abrió la tierra de anchos caminos, en la llanura Nisa, y surgió el soberano Polydéktes, hijo famoso de Chronos, llevado por sus corceles inmortales. Y arrebatándola contra su voluntad en carro de oro, se la llevó mientras lloraba y gritaba con aguda voz, invocando a su padre el Cronida altísimo y poderosísimo. Pero ninguno de los inmortales ni de los hombres mortales escuchó su voz, ni tampoco sus compañeras de hermosas muñecas. Contra su voluntad, por el consejo de Zeus, se la llevó su tío paterno con los caballos inmortales. Zeus, que amontona las nubes, se la dió a Hades, su propio hermano, para que la llamara su floreciente esposa; y Hades, raptándola, se la llevó en su carro a la obscuridad tenebrosa, mientras ella profería recios gritos”.
Himno Homérico a Deméter, Fragmento.